Grupos de posturas 1: ASANAS EN PIE

Actualizado: 24 abr 2021

Antes de adentrarnos un poco más en este grupo de posturas, ASANA proviene de la raíz en sánscrito “as” que significa “quedarse”, “ser”, “sentarse” y también “estar establecido en una postura particular”. Originalmente, significa asiento, pero hoy en día es utilizada para denominar las posturas utilizadas en Yoga.


A pesar de ser una forma específica de colocar las partes del cuerpo, una postura se convierte en un asana (una herramienta de yoga) solamente cuando se practica de una manera consciente. Cuando se practica de esta manera, el impacto que tiene entra dentro de nosotros mismos, incrementando la potencia de transformarnos.


En este post, nos centraremos en el primer grupo de posturas, las ASANAS EN PIE.

Se consideran la base física con poder enraizado para la practica general de la asana. Al estar de pie, experimentamos como una base firme nos sostiene extendiendo su apoyo a través de las piernas, la pelvis, la columna, los brazos y la cabeza.


Sentimos la conexión del cuerpo, respiración, la mente y el espíritu. Son estimulantes energéticamente y nos ayudan a central la mente y activar el cuerpo.


Dentro de estas, podemos encontrar tres categorías, asanas que implican:


  • Fémures rotados externamente: los cuales implican un estiramiento de la zona interna de las ingles/muslos al tiempo que fortalecen los rotadores/abductores externos. Algunos ejemplos: Ashta Chandrasana (estocada alta) o Utthita Trikonasa.



  • Fémures rosados neutral / internamente: implica un estiramiento de los rotadores/aductores externos y un fortalecimiento de los aductores/rotadores internos. Ejemplos: Prasarita Padottanasana A, Padangusthasana o Tadasana.



  • Equilibrios en pie: fortalecen la pierna apoyada y la cintura pélvica. Ejemplos: Virabbhadrasana III (con una ligera rotación interna del fémur de la pierna alzada), Vrksasana o postura del árbol o Utthita Hasta Padangusthasana (postura de la mano extendida hasta el pulgar del pie).


BENEFICIOS GENERALES:


  • Enraízan: trabajan la fuerza de la base del cuerpo y la estabilidad.

  • Vigorizan.

  • Ayudan a la reeducación postural, especialmente tadasana (postura de la montaña), la base de todas las posturas de pie.

  • Se cultiva la atención, el coraje, la confianza, el valor.

  • Fortalecen las piernas.

  • Nos hacen conscientes de nuestra base. Ayudan a estar menos en la cabeza y la actividad mental.



¿Cómo activar los pies?


Esta comienza en las piernas cuando enviamos corrientes de energía desde la parte superior de los fémures hacía los pies. De igual modo, cuando te enraízas desde la parte superior de estos hacía los pies, los músculos de las pantorrillas y los muslos se activan.


Para cultivar PADA BANDHA:


"Pada" significa "pie" en sanscrito, y "Bandha" es "cerradura". Con este, buscamos la activación de los arcos del pie y la distribución homogénea del apoyo. Fundamental para que el peso de nuestro cuerpo se distribuya uniformemente por toda la superficie del pie.


Para conseguirlo más facilmente, hazlo de esta manera:

  1. Colócate de pie con los pies juntos delante de tu esterilla.

  2. Alza y extiende ampliamente los dedos de los pies y míralos.

  3. Con los dedos alzados, empieza a sentir los bordes internos de los metatarsos y presiona el punto intermedio que queda entre el pulgar y nuestro segundo dedo hacia abajo contra el suelo.

  4. Deja caer los dedos y los vuelves a levantar repetidamente mientras sigues enraizando los bordes internos de los metatarsos, notando como se estimula la activación y levantamiento de los arcos internos y los tobillos.

  5. Mantén alzados los arcos internos y los tobillos y siente como esto produce una sensación de elevar el dentro de cada pie como una pirámide, creando lo que estamos fomentando.

  6. Actívalo en todas las asanas de pie.



Namasté.






12 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo